Guardas oclusales
Dispositivos personalizados para proteger los dientes y ayudar a controlar los efectos de apretar o rechinar.
Una guarda oclusal se diseña de acuerdo con las características de tu mordida y las condiciones de tus dientes. Antes de indicar una guarda realizamos una valoración para determinar si es adecuada para tu caso.
Valoración · Diseño · Ajuste · Seguimiento
¿Qué es una guarda oclusal?
Una guarda oclusal es un dispositivo removible que se coloca sobre los dientes y se fabrica de acuerdo con las características de la boca y la mordida de cada paciente.
Puede utilizarse para proteger las superficies dentales y ayudar a controlar algunos de los efectos relacionados con apretar o rechinar los dientes. Su diseño, material y forma de uso se determinan después de realizar una valoración.
Se adapta a tus dientes
La guarda se elabora de manera individual para adaptarse a la forma de los dientes y a las características de la mordida de cada paciente.
Ayuda a proteger los dientes
Actúa como una superficie de protección entre los dientes y puede ayudar a disminuir el desgaste o daño relacionado con apretar o rechinar.
Su diseño depende de cada caso
No todas las guardas son iguales. El tipo de dispositivo y sus características se determinan considerando las condiciones de los dientes, la mordida y las necesidades de cada paciente.
Una guarda oclusal debe indicarse después de una valoración
Apretar o rechinar los dientes puede producir diferentes efectos y no todas las personas necesitan el mismo tipo de guarda. La valoración nos permite revisar tus dientes y tu mordida para determinar si este dispositivo es adecuado para tu caso.
¿Cuándo puede estar indicada una guarda oclusal?
Una guarda oclusal puede indicarse cuando existen condiciones relacionadas con sobrecarga, desgaste o riesgo de daño en los dientes.
Apretar o rechinar los dientes no siempre produce los mismos signos o molestias. Por eso, antes de indicar una guarda es necesario revisar los dientes, la mordida y las condiciones particulares de cada paciente.
Desgaste de los dientes
El contacto repetitivo o excesivo entre los dientes puede producir cambios en sus superficies. Durante la valoración revisamos si existen signos de desgaste y sus posibles causas.
Apretar o rechinar los dientes
Algunas personas aprietan o rechinan los dientes durante el día o mientras duermen. Una guarda puede formar parte del manejo cuando las condiciones del caso así lo indican.
Sobrecarga sobre dientes o restauraciones
En determinados casos, las fuerzas de la mordida pueden afectar dientes o restauraciones existentes. La guarda puede utilizarse como una medida de protección cuando se considera conveniente.
Después de determinados tratamientos dentales
En algunos pacientes puede recomendarse una guarda para ayudar a proteger dientes o restauraciones después de ciertos tratamientos, dependiendo de las condiciones de la mordida.
La guarda no elimina la causa en todos los casos
La función de una guarda oclusal depende del problema que se desea controlar. Por eso es importante identificar primero las condiciones de los dientes y de la mordida antes de determinar si está indicada y qué tipo de dispositivo utilizar.
¿Cómo se realiza una guarda oclusal?
Una guarda oclusal debe adaptarse a las características de los dientes y la mordida de cada paciente.
Para elaborarla es necesario revisar previamente las condiciones de la boca y obtener los registros necesarios. El proceso puede variar según el tipo de guarda y las necesidades de cada caso.
1.Valoración
Revisamos tus dientes y tu mordida
Evaluamos las condiciones de los dientes, restauraciones existentes y la forma en que contactan al cerrar la boca para determinar si una guarda está indicada.
2. Registros
Obtenemos los registros necesarios
Se realizan los registros de los dientes y de la mordida necesarios para elaborar una guarda adaptada a las características de cada paciente.
3. Elaboración
La guarda se fabrica de manera individual
Con los registros obtenidos se elabora el dispositivo de acuerdo con el diseño y las características determinadas para cada caso.
4. Colocación y ajuste
Revisamos su adaptación y funcionamiento
Al colocar la guarda comprobamos su adaptación sobre los dientes y realizamos los ajustes necesarios para verificar su funcionamiento.
El proceso puede variar de un paciente a otro
El tipo de guarda, los registros necesarios y los ajustes pueden variar según las condiciones de los dientes, la mordida y el objetivo para el que se indique el dispositivo.
¿Cómo se usa y se cuida una guarda oclusal?
El uso y cuidado adecuados ayudan a conservar la guarda en buenas condiciones y a mantener una correcta higiene de los dientes.
Al entregarte la guarda te explicamos cómo colocarla, retirarla y limpiarla, así como el tiempo y la forma de uso indicados para tu caso.
Utilízala según las indicaciones
El tiempo y la frecuencia de uso pueden variar según el motivo por el que se indicó la guarda. Sigue las recomendaciones recibidas durante tu consulta.
Límpiala después de utilizarla
Retira la guarda de la boca para limpiarla y eliminar residuos de su superficie. Te indicaremos la forma adecuada de hacerlo de acuerdo con el material del dispositivo.
Guárdala adecuadamente
Cuando no la utilices, conserva la guarda en el estuche indicado y evita exponerla a temperaturas elevadas o condiciones que puedan modificar su forma.
Acude a revisiones periódicas
Con el uso pueden presentarse cambios en la adaptación de la guarda, los dientes o la mordida. Durante las revisiones podemos comprobar su estado y realizar los ajustes que sean necesarios.
Las indicaciones pueden variar según cada guarda
El tipo de dispositivo, el motivo por el que se indicó y las condiciones de cada paciente determinan la forma y el tiempo de uso, así como los cuidados recomendados.
Primera consulta
Valoración y diagnóstico — $500 MXN
Incluye revisión clínica, diagnóstico y explicación de las opciones de tratamiento.
Antes de iniciar cualquier tratamiento te explicamos el diagnóstico, las opciones disponibles y su costo.
Lunes a viernes 12:00–20:00 · Sábado 12:00–15:00
Preguntas frecuentes sobre guardas oclusales
Resolvemos algunas de las dudas más comunes sobre las guardas oclusales, su uso, adaptación y cuidados.
La necesidad de utilizar una guarda depende de las condiciones de los dientes, la mordida y el motivo por el que se considera este dispositivo. Durante la valoración revisamos estos aspectos para determinar si una guarda está indicada y qué características debe tener.
No necesariamente. El tiempo y la frecuencia de uso dependen del motivo por el que se indicó la guarda y de las características de cada caso. Al entregarte el dispositivo te explicaremos cuándo y durante cuánto tiempo utilizarlo.
Al comenzar a utilizar una guarda puede ser necesario un periodo de adaptación. Si notas molestias, cambios persistentes en la forma de morder o alguna dificultad con el dispositivo, es conveniente revisarlo para valorar su adaptación y realizar los ajustes necesarios.
La duración puede variar según el material, la frecuencia de uso, las fuerzas que recibe y los cuidados que tenga. Con el tiempo también pueden presentarse cambios en los dientes o en la adaptación de la guarda, por lo que es recomendable revisarla periódicamente.
Si observas algún cambio en la guarda o notas que ya no se adapta como antes, evita modificarla por tu cuenta. Es necesario revisarla para determinar si puede ajustarse o si es conveniente elaborar un nuevo dispositivo.
El costo depende del tipo de guarda y de las características necesarias para cada caso. Primero realizamos una valoración para revisar tus dientes y tu mordida; después podemos explicarte el dispositivo indicado y su costo.